miércoles, 7 de septiembre de 2011

Más educación

Tolstoi estuvo obsesionado toda su vida por aprender a enseñar y de hecho,viajó por toda Europa visitando escuelas, buscando algún maestro que le iluminara en su empeño. Su decepción fue enorme. Es increible que hayan pasado 150 años desde que escribió estas palabras y que sigan de plena actualidad.....

"...el catecismo y la historia sagrada se aprenden de memoria;para aprender historia y geografía hay que memorizar los nombres y las abreviaturas que aniquilan el sentido; para aprender matemáticas los ejercicios están dirigidos principalmente a las operaciones mismas con cifras abstractas y no a la transformación de cifras tomadas de la realidad en número abstractos." (....)

"Cien, doscientos niños entran a una hora determinada, rezan su oración, se sientan en sus pupitres y los doscientos comienzan a hacer exactamente lo mismo. Un niño no sólo no puede decir en la escuela si ha entendido o no, si le gusta la materia o no, sino que no es capaz de expresar con palabras lo que sabe o deja de saber o lo que quiere. Toda la diversidad de su pensamiento durante las clases se reduce a las palabras puedo, quiero, que expresa levantando la mano. Así que durante el tiempo que dura la clase del maestro no se puede saber si los niños asimilan lo que se les enseña. Sólo se ven caras aburridas. Los niños que han sido empujados a la escuela a la fuerza, esperan con impaciencia que suene la campana y al mismo tiempo con terror esperan las preguntas que el maestro hace para obligarlos en contra de su voluntad, a seguir lo que se les enseña...."


Tengo unos remordimientos por mandarles a esa tortura cada mañana...

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