miércoles, 2 de febrero de 2011

Tontas de capirote

¡Bieeeennn! ¡Otra conquista más para las mujeres! Si hace unos pocos años accedimos al maravilloso mundo de las despedidas de soltero, hoy recibimos la increíble noticia de que podemos apuntarnos al maravilloso mundo de las cofradías ! ¡Bieeennn! ¡Ya no nos pueden vetar en ninguna! Vamos por buen camino, estoy que no quepo en mí de gozo. Hay que reconocerlo, por una vez hay que dar un punto positivo a los hombres de la Iglesia. Quien sabe, si hoy nos permiten disfrazarnos de capirote, mañana lo mismo nos dejan disfrazarnos de cura……Qué ilu!!

martes, 1 de febrero de 2011

Utopías

¿Hay alguna posibilidad por lejana que sea de que los sindicatos organicen una huelga todos juntos? ¿En unión? ¿A la vez? Si no recuerdo mal en menos de 6 meses hemos pasado en mi trabajo por 4 huelgas.Yo, por supuesto, me he declarado insumisa en todas, vamos, que no he hecho ninguna, aunque estaba de acuerdo en las razones de fondo.

Lo cierto es que me da vergüenza ajena ver cómo los sindicatos han perdido absolutamente su razón de ser, la razón que les hizo surgir y la que, en teoría, en una sociedad utópica debería guiar sus intereses. Creo recordar que era algo así como la lucha por los derechos de la clase obrera ¿no?

Sabemos que a nivel estatal y autonómico los sindicatos van de la mano de sus partidos políticos aunque traten de hacerlo a escondidas o sutilmente. Las consecuencias de una crítica y oposición radical de los sindicatos a la política de derechas de Zapatero son peligrosas para todos los que de una u otra forma están o son dependientes de su partido, pero es que aquí, en este país de M, y me refiero ahora al País Vasco, las cosas se complican además con el nacionalismo.

Creo recordar que los primeros en desmarcarse fueron los de ELA y LAB. No me quiero posicionar con unos o con otros, debo confesar mi total desconocimiento de los verdaderos entresijos de toda esta basura y por eso no he apoyado ninguna de las huelgas pero repito, creo que en toda esta serie de huelgas los que empezaron a joderla, con perdón, en la primera convocatoria, fueron los "nacionalistas". Señores, que sí, que queda claro que no quieren formar parte de España, que se sienten otro país y que es totalmente legítimo defenderlo pero, ¿no podrían dejar esas reivindicaciones para otro momento? ¿Tiene algún sentido que organicen SU propia huelga contra una ley aprobada por el Gobierno español , la bajada del 5% de los sueldos del funcionariado, cuando estaba claro que iba a convocarse una a nivel estatal? Si Europa entera se pone en huelga por una ley aprobada en Bruselas volverían a hacer la “frikada” de hacer otra por su cuenta, para su “txokito”? ¿Podrían recordar que se habla de derechos laborales, eso que se supone razón de su existencia, y no de derechos políticos?

Lo más alucinante, para terminar, es que ellos, precisamente ellos, incapaces de llegar a acuerdos por nuestros derechos se permitan exigirme, coaccionarme para que haga huelga y tenga que soportar sus consignas y sus gritos al entrar a trabajar. Varias veces me han dado ganas de pararme y explicarles lo que pienso de ellos, de contarles que ellos y los otros me avergüenzan, que no les perdono que no se olviden de sus batallitas ni siquiera en esta situación y con estas políticas antisociales y que me paso sus huelgas por la peineta pero...no quiero desperdiciar mi tiempo ni mis neuronas. Que les vaya bonito.

lunes, 31 de enero de 2011

Impotencia

Lo oímos cada día en las noticias, en la tele. La gente se queda sin trabajo, deja de pagar la hipoteca, se quedan en la calle o pierden lo poco o mucho que habían acumulado en su vida. Patean las calles curriculum en mano o hacen cola en las oficinas del Inem mientras piensan cómo pagar la luz o los libros de sus hijos. Pero una cosa es verlos ahí y escuchar sus historias desesperadas en las bocas de rubias presentadoras y encorbatados presentadores, desde el sofá, protegiendo nuestro pequeño mundo de bienestar con el cristal de la pantalla, y otra es tenerlos frente a frente, mirándote a los ojos y que sus historias te atraviesen, casi físicamente.

Siempre pasa. Llegan para preguntar algo aparentemente sencillo, y mientras buscan las palabras adecuadas para expresarse, ya tienen los ojos llenos de lágrimas.

Colombiana, 15 años en España, ojos preciosos color avellana y una hija de 8 años. Tenía una tienda en Málaga con su marido que funcionaba muy bien hasta que llegaron los “malos tiempos”. Perdieron todo. Llegaron a Bilbao hace cuatro meses animados por algún conocido, y una pareja de ancianos les alquiló una habitación. En ella viven los tres, eso sí, sin derecho a empadronamiento porque eso supondría que los ancianos perderían el subsidio con el que sobreviven.

No venía a exigir nada, no venía a quejarse. Sólo quería ver cómo podía conseguir que admitieran a su hija en alguna escuela. Las reglas burocráticas son esas: no estás empadronada, no tienes escuela. La burocracia no entiende de miserias, ni de pobreza, ni de luchar para sobrevivir, ni siquiera en estos tiempos de crisis.

Entonces intentas ser profesional, aguantar las lágrimas cuando entre sollozos te confiesa que ha tenido que hacer algo horrible que le da vergüenza contar, algo que jamás habría pensado que iba a tener que hacer. Sabes que casi siempre el único camino que les queda a las mujeres es prostituirse y lo intuyes. Quieres abrazarle, ayudarle, decirle que sí, que la entiendes pero apenas aciertas a darle un teléfono, una dirección donde quizás puedan ayudarle con el problema de su hija (o quizás no). Lo demás no tiene solución, aunque no se lo dices. El mes que viene los echan a la calle y el albergue está a tope. No admiten a nadie más aunque tengan preferencia las familias o las mujeres con niños. Si no encuentran nada la Diputación se hará cargo de la niña y ellos acabarán durmiendo en las calles.

Se despide agradecida.

Te derrumbas.

miércoles, 26 de enero de 2011

Aclaraciones sobre el funcionariado

Tengo una noticia buena y una mala. La buena es que varios de los comportamientos que enumeré el otro día se concentran en las mismas personas, es decir, que en mi opinión y por mi experiencia, esos comportamientos no son la normalidad, lo que practica la mayoría, al menos en nuestra ciudad. Concretando, en mi oficina, de 20 personas más o menos trabajando, sólo contamos con la estimable colaboración de dos lacras, el resto es gente que trabaja mucho e incluso, apasionada con su trabajo, si es que se puede entender la pasión dentro de una estructura tan burocrática y jerarquizada.

La noticia mala es que, cuando nos topamos con una de las lacras que hacen que el funcionariado tenga la fama que tiene, nadie puede o quiere hacer nada para remediarlo. Debo deciros que ninguna de las personas que han cometido los, para mí, delitos que enumero, está en la cárcel y que, aunque tengo a alguna de ellas perdida, apostaría a que siguen trabajando, a que "están entre nosotros".

Cuando una de esas lacras coincide a tu lado y te toca comerte sus bajas, sus citas médicas, sus cafés, etc. y además observas que su comportamiento no tiene ninguna consecuencia, surge un grave conflicto en tu interior ( y en tu exterior). Normalmente tienes dos opciones: una, hacer una reconversión, es decir, convertirte en otra lacra más, pasarte al otro bando e intentar vivir con una total falta de escrúpulos, y otra, tragarte toda la bilis que puedas y seguir manteniendo tu actitud consecuente con lo que eres o quieres. Esta última opción tiene dos consecuencias clarísimas:
  1. Es más que probable que no puedas tragarte toda la bilis y acabes vomitándola sobre una compañera que no tiene culpa de nada o sobre un usuario/a que no sabe de qué va la cosa y se encuentra con una funcionaria "típica", o sea, con cara de pocos amigos.
  2. Sabiendo que tu profesionalidad no va a tener ninguna consecuencia para bien, es decir, nadie te va a felicitar y no existe ninguna, repito, ninguna posibilidad de que tu trabajo sea recompensado con una mejora en tu situación o en tu sueldo, cuando llegas a casa y te miras al espejo, piensas en los cafés, el macramé y el verano de tu compañera lacra, y se te queda cara de ímbecil.

Noticia de última hora: la señorita del macramé, de los auriculares, de la baja de tres meses por luxación de muñeca y que dijo que iba a trabajar un 5% menos por la bajada de nuestros sueldos ( jaaaa, no es posible que lo dijera....), no ha venido hoy a trabajar. Ha llamado su marido.Motivo: se ha quedado en la cama. No se aclara si es una gripe, un dolor de cabeza o una luxación. Tiempo estimado de vuelta a su puesto: indeterminado.

Próximo post: "Posibles soluciones talibanas para acabar con las lacras"


lunes, 24 de enero de 2011

Xenofobia mortal

Me alucina y siempre lo ha hecho que los periodistas cuando dan la noticia de una tragedia digan la nacionalidad de algunos de los muertos. Y es que además me surgen montón de dudas ¿De qué me sirve o para qué quiero saber que en el atentado del aeropuerto de Moscú entre los muertos había dos británicos? ¿Qué aporta ese dato a la noticia? ¿Lo citan porque son miembros de la CEE ? Y si es así, ¿debo sentirme triste porque han muerto dos miembros de la Comunidad económica europea de la que yo también formo parte? ¿O lo citan porque decir británico es decir persona del “mundo civilizado”( como nosotros)? ¿Sabríamos ese dato si hubiera habido, por ejemplo, dos muertos españoles o automáticamente por cuestión de prioridades quedarían silenciadas las muertes de los británicos? ¿ Y si el muerto fuera marroquí de a pie? ¿ Quién decide si debe darse el número de británicos fallecidos y no, por ejemplo, el número de calvos o de rubias fallecidas? ¿No hay algún dato más interesante que la nacionalidad ? A mí me parecería mucho más divertido, por ejemplo, saber cuantos de ellos/as tenían amantes o cuantos habían hecho testamento.
Me siento una terrícola , una ciudadana del mundo…¿Sería mucho pedir que, al menos al morir, sea igual de importante o de prescindible un británico que una de Arrankudiaga o un ruandés?

sábado, 22 de enero de 2011

Porros and blogs

Ayer se celebró la tan esperada II Edición dePorros and blogs que se ha convertido en uno de los eventos más esperados del año en Bilbao, después, claro está, de la Jamon Jaia. Las personas que acudieron, de muy diversa condición, edad y sexo, cumplieron rigurosamente con el orden del día establecido de mutuo acuerdo con la señorita A. hasta tal punto que se consiguió mantener una conversación ininterrumpida de 5 horas sin ningún tipo de apoyo exterior. Los temas a tratar fueron diversos si bien cabe resaltar los siguientes:
  • Blogs: de la conveniencia o no de abandonar uno y empezar otro, o continuar con el mismo. Primeras experiencias como bloggero/a. Complejidad de mantener el blog especializado.
  • Superman, del momento en que dejamos de creer que volaba
  • Oliver Stone y sus condicionamientos newyorkinos
  • El blog de señorito B.
  • Sobre cómo reaccionar si estás en tu cama durmiendo, abres los ojos y te encuentras a un desconocido robandote el móvil.
  • De cómo conseguir pasta en la calle tocando instrumentos musicales que no suenen. Experiencias rumanas.
  • Los blogs de la señorita A: nuevos proyectos
  • De por qué los extranjeros odian los chipirones en su tinta. Recetas innovadoras para conseguir que se los coman: chipirones en salsa carmín o yemas de huevo azules.
  • Berlusconi versus Putin.
  • Trabajos de verano:cómo sobrevivir. Experiencias del señorito H taladrando hormigón en el Guggen con los pies en el agua junto a la toma de electricidad , o fumando en una gasolinera. De como el señorito J salvó un pie gracias a la puntera de metal de su bota.
  • Las ciudades más peligrosas, o no, del mundo: experiencias en Dakar, Sao Paulo, Santo Domingo o Puerto Príncipe.
  • Comparaciones odiosas: sobre quien corre más cuesta arriba, un guardia civil o un beltza.
  • Alvarez Rabo o cómo dibujar a la perfección un tío tumbado echándose su propio semen en la cara
  • Posibles experiencias traumáticas, con quien preferiríamos quedarnos encerrados en un ascensor: mafioso ruso, italiano...
  • Estrategias militares para acorralar a los borrokas en el Casco Viejo en los buenos tiempos de la kale borroka.
  • Borrokas por convicción versus borrokas por divertimento.
  • Wikileaks o de cómo confirmar lo que ya se sabía.
  • Iphones, ipads, netbooks y ebooks. Posibilidad de hacer un Ipad por un lado y un ebook en la parte de atrás.
  • Criterios a la hora de clasificar pelis para adultos o menores.
  • Mad men. La serie.
  • Surrealismo en estado puro: numerito sadomaso en Salvame de Luxe.
  • Bob esponja: dibujos para adultos o para niños.
  • Del futuro de los cuentos animados para Iphone del señorito H.
  • Cosas que guardamos en la mesilla de noche.
  • Posibilidades del baño-alhambra de la sede: sauna versus biblioteca
  • Y así......
Gracias.


jueves, 20 de enero de 2011

Londres y el British

Hoy, a estas horas debería estar en Londres. Había preparado seis días estupendos, repletos de cultura, mercadillos, con paseo por el Támesis hasta Greenwich incluido. Sin embargo, por motivos económicos, me salía demasiado caro ir sola, y sentimentales, tampoco me apetece ver cosas bonitas sola, ha quedado suspendido.
Hace mucho, muchísimo que estuve en Londres. Fueron un par de veces, coincidiendo con mis 2 veranos estudiando en Worthing, en el sur de Inglaterra, y eso pasó hace ya más de 20 años. Por eso imagino que la ciudad poco tiene que ver con lo que yo vi, y sobre todo con lo que yo recuerdo que es muy poco. La memoria sólo me trae a la cabeza y a los ojos dos recuerdos que me dejaron marca: la increíble mezcla de gente de todos los lugares del mundo que entonces, antes de haber viajado y antes de vivir en el barrio en el que vivo, tanto me sorprendió (en especial los hindús con sus vistosos trajes y tocados) y el British Museum y su “Piedra Rosseta”.
Lo bueno de que haya pasado tanto tiempo es que “hoy la ciencia adelanta que es una barbaridad” y por ello podemos ver las calles de Londres en directo y casi casi el museo en también. La página del British es un maravilla. Ya sé que no es lo mismo pero te permite ver casi todo lo que tienen y además mascadito, con unas explicaciones muy interesantes para quienes no somos expertas en historia ni arqueología aunque nos gustaría serlo.
Si os pasáis por allí, debéis saber además que el museo es gratuito y la misma página os presenta distintas opciones de lo que es imprescindible de ver según el tiempo de que dispongáis.
Yo, de momento, me apunto a la cibervisita.